Virus Nipah

El virus Nipah ha vuelto al radar de las autoridades sanitarias

En los últimos días, el virus Nipah (que pertenece al género Henipavirus, familia Paramyxoviridae) ha vuelto a situarse en el radar sanitario internacional tras la confirmación de nuevos casos en Bangladesh e India. Las autoridades sanitarias y la Organización Mundial de la Salud coinciden en un mensaje claro: riesgo bajo de propagación regional o global.

El virus Nipah y está emparentado con el virus Hendra. Puede provocar enfermedad en humanos y otros animales como el cerdo, por lo que se considera una zoonosis. Actualmente se conocen episodios localizados de brotes, sin relación entre sí y, por ahora, bajo control.

Qué es el virus Nipah y por qué preocupa tanto

Aunque hoy vuelva a aparecer en los titulares, Nipah no es un virus nuevo. Lo detectaron por primera vez en 1998, durante un gran brote en Malasia asociado a granjas porcinas.

Desde entonces, se ha convertido en uno de los virus prioritarios para la OMS por una razón muy concreta:
combina una letalidad extremadamente alta con la capacidad de transmitirse entre personas en determinadas circunstancias.

¿Hay riesgo de que se extienda a otros países?

Por el momento, no existe riesgo alto de propagación a otros países. Países de la región como Tailandia, Malasia y Singapur han reforzado controles fronterizos como medida preventiva. Pero no se han detectado casos fuera de estas zonas, el nivel de riesgo comunicado oficialmente es bajo.

Caso de virus Nipah en 2026

En los meses de enero y febrero de 2026 se han confirmado casos aislados de Nipah en Bangladesh e India (Bengala Occidental), sin evidencia de transmisión sostenida entre personas.

En Bangladesh, se notificó un caso fatal el 3 de febrero de 2026 en el distrito de Naogaon, división de Rajshahi. Una mujer de entre 40 y 50 años que comenzó con fiebre y síntomas neurológicos el 21 de enero, confirmaron la infección por laboratorio el 29 de enero tras fallecer debido a un rápido deterioro. La probable fuente de infección podría ser el consumo de savia de palma datilera cruda, una vía de contagio bien documentada en el país. Las autoridades sanitarias del país están monitorizando a 35 contactos estrechos, todos negativos hasta el 3 de febrero, y no han surgido casos nuevos.

En Bengala Occidental (India), confirmaron dos casos a finales de enero de 2026, notificados a la OMS los días 26 y 27 de ese mes. Ambos correspondían a enfermeras de alrededor de 25 años que trabajaban en un hospital cercano a Kolkata, en la zona de Barasat. Los síntomas comenzaron a finales de diciembre de 2025 y se confirmaron por RT-PCR en enero de 2026, evolucionando con complicaciones neurológicas graves. Las autoridades sanutarias rastrearon más de 200-230 contactos, todos negativos hasta el momento.

Según la OMS, los casos de Bangladesh y de India no están relacionados entre sí y no hay evidencia de transmisión persona a persona sostenida, más allá de contactos muy estrechos.

Reservorio y formas de transmisión

El reservorio natural son los murciélagos frugívoros del género Pteropus (conocidos como “zorros voladores”).

Las principales vías de transmisión documentadas son:

  • De murciélagos a humanos:
    • savia de palma contaminada,
    • frutas mordidas por murciélagos.
  • De animales a humanos (especialmente cerdos, como ocurrió en el brote original).
  • De persona a persona:
    • principalmente en entornos familiares y hospitalarios,
    • a través de contacto estrecho con secreciones respiratorias y fluidos.

Cómo actúa el virus Nipah en el cuerpo

Una vez el virus entra en el organismo, suele comenzar con un cuadro que puede parecer común:

  • fiebre,
  • dolor de cabeza,
  • cansancio,
  • vómitos.

El problema aparece cuando el virus alcanza el sistema nervioso central.

Nipah tiene una marcada afinidad por las células del cerebro.
Puede provocar una inflamación severa del encéfalo (encefalitis), lo que explica la rápida progresión de muchos casos hacia:

  • confusión,
  • convulsiones,
  • pérdida de conciencia,
  • coma.

Además, el virus puede afectar los vasos sanguíneos, favoreciendo pequeños daños vasculares en el cerebro que agravan el cuadro neurológico.

En muchos pacientes, el deterioro es rápido: en cuestión de días se pasa de un estado febril a una encefalitis grave.

Este comportamiento explica por qué los brotes de Nipah se asocian a tasas de letalidad muy elevadas, que en distintos episodios han oscilado entre el 40 % y el 75 %.

Tratamiento y prevención

Actualmente:

  • no existe una vacuna aprobada,
  • no existe un antiviral específico aprobado.

El tratamiento se basa en:

  • aislamiento,
  • soporte clínico intensivo,
  • control de complicaciones neurológicas y respiratorias.

La prevención sigue siendo la herramienta clave:

  • evitar consumir savia de palma cruda en zonas endémicas,
  • no manipular frutas parcialmente comidas por animales,
  • evitar el contacto con murciélagos o cerdos enfermos,
  • extremar las medidas de protección en hospitales.

Contexto histórico reciente

En la práctica, Nipah se comporta de manera muy distinta según el país:

  • En Bangladesh:
    • se registran brotes casi todos los años,
    • con un patrón estacional, especialmente en invierno,
    • frecuentemente vinculados al consumo de savia de palma.
  • En India:
    • los brotes son más esporádicos,
    • con varios episodios desde 2018 en el estado de Kerala,
    • y con antecedentes en Bengala Occidental en 2001 y 2007.

El actual episodio en el entorno de Kolkata supone, por tanto, una reaparición en una zona donde el virus ya había circulado en el pasado.

Por qué la OMS lo considera de alto potencial pandémico

Nipah no es hoy un virus de transmisión fácil entre personas. Pero sí cumple un perfil que inquieta a la comunidad científica:

  • alta letalidad,
  • afectación respiratoria y neurológica,
  • capacidad demostrada de contagio humano-humano en entornos concretos.

El temor no es la situación actual, sino un escenario futuro en el que el virus adquiera mutaciones que faciliten una transmisión más eficiente por vía respiratoria.

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