Ciudadanía Italiana
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Cómo obtener la ciudadanía italiana en 2026

Ciudadanía Italiana: La reforma de 2025 y las decisiones del Tribunal Constitucional de Italia han cambiado las reglas del juego para millones de descendientes de italianos en el mundo.

Italia es un país que, a pesar de haber sido generoso con su diáspora, ha endurecido significativamente su Ley de Nacionalidad. La principal norma que regula la ciudadanía italiana es la Ley 91/1992, basada en el principio de jus sanguinis (derecho de sangre). Sin embargo, las reformas introducidas en 2025, especialmente el Decreto-Ley 36/2025 (convertido en Ley 74/2025), y las decisiones del Tribunal Constitucional en 2026, han limitado drásticamente quién puede reclamar la ciudadanía italiana por descendencia.

Ciudadanía Italiana: ¿Qué dice la ley básica?

Italia otorga la ciudadanía principalmente por:

  • Nacimiento en Italia (jus soli limitado): los hijos de padres italianos nacidos en territorio italiano son ciudadanos desde el nacimiento.
  • Descendencia (jure sanguinis): tradicionalmente, cualquier persona que pudiera demostrar una línea ininterrumpida de ciudadanía italiana desde un ancestro nacido después del 17 de marzo de 1861 (unificación de Italia) podía reclamarla, sin límite generacional.

Además, existen vías por matrimonio o residencia (naturalización).

¿Qué hacer si quieres solicitarla en 2026?

  1. Verifica tu elegibilidad bajo las nuevas reglas (padre/abuelo nacido en Italia + documentación que pruebe que no perdieron la ciudadanía).
  2. Reúne documentos apostillados y traducidos: actas de nacimiento, matrimonio y defunción de toda la línea.
  3. Si tu caso es anterior al 27 de marzo de 2025, puedes tener más opciones.
  4. Consulta fuentes oficiales (consulados italianos) o abogados especializados, ya que los plazos y requisitos varían según el consulado y pueden haber actualizaciones.

El gran cambio de 2025: Adiós a las generaciones lejanas

Hasta marzo de 2025, miles de personas en América Latina, Estados Unidos, Australia y otros países reclamaban la ciudadanía italiana a través de bisabuelos, tatarabuelos o incluso antepasados más lejanos. Con el Decreto-Ley 36/2025 (convertido en Ley 74/2025), el gobierno italiano introdujo límites importantes para las solicitudes presentadas después del 27 de marzo de 2025:

Para que un nacido en el extranjero sea reconocido como ciudadano italiano, debe cumplirse al menos una de estas condiciones:

  • Tener un padre o madre (incluso adoptivo) nacido en Italia que mantenga o haya mantenido exclusivamente la ciudadanía italiana.
  • Tener un padre o madre que haya residido legalmente y de forma continuada en Italia al menos dos años antes del nacimiento del solicitante.
  • Tener un abuelo o abuela nacido en Italia que haya mantenido exclusivamente la ciudadanía italiana (al momento de su muerte, si ya falleció).

Esto significa que las reclamaciones a través de bisabuelos o generaciones más lejanas ya no son posibles en la vía administrativa (consulados) para nuevas solicitudes, salvo excepciones muy específicas.

El Tribunal Constitucional, en su fallo de marzo de 2026, confirmó la constitucionalidad de estas restricciones, aunque algunos casos pendientes o presentados antes del 27 de marzo de 2025 siguen procesándose bajo las reglas antiguas.

Ciudadanía Italiana: Otras novedades importantes en 2026

  • Para menores nacidos en el extranjero: Los plazos y requisitos para declarar la ciudadanía de los hijos se han ajustado. En algunos casos se amplió el tiempo para hacer la declaración (hasta 3 años desde el nacimiento) y se eliminó la tasa de 250 € en ciertas situaciones.
  • Reacquisición de ciudadanía: Quienes perdieron la ciudadanía italiana antes de 1992 (por naturalizarse en otro país) tienen una ventana especial hasta el 31 de diciembre de 2027 para recuperarla mediante una declaración sencilla, sin necesidad de residencia en Italia.
  • Ciudadanía por matrimonio: El cónyuge extranjero de un ciudadano italiano puede solicitarla tras 2 años de matrimonio si reside en Italia, o 3 años si vive en el extranjero. Este plazo se reduce a la mitad si hay hijos menores. Además, se exige nivel B1 de italiano.
  • Naturalización por residencia: Requiere entre 2 y 10 años de residencia legal según el caso (menos tiempo si se tiene ascendencia italiana), más conocimiento del idioma (B1) y otros requisitos.

¿Por qué estos cambios?

El gobierno italiano afirma que el antiguo sistema generaba saturación en los consulados (listas de espera de hasta 10-15 años en algunos países), abusos y una desconexión entre los nuevos ciudadanos y la realidad italiana. La reforma busca priorizar vínculos más “reales” con Italia. Sin embargo, ha generado controversia: muchos descendientes ven esto como un cierre de puertas a una herencia cultural y un pasaporte europeo que facilitaba la movilidad en la UE.

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