Mesa de diálogo: el Gobierno nacional y la Generalitat han tenido dos horas de reunión en el palacio de la Generalidad de Cataluña, con el objetivo de encontrar una solución a la crisis de la independencia. El presidente de España, Pedro Sánchez, ha revelado que ha habido pocos avances en su reunión con Pere Aragonès; pero ha merecido la pena por la voluntad de ambas partes por dialogar.

Pedro Sánchez dijo que las posiciones de las dos partes están muy alejadas, y habrá que hablar mucho para resolver la crisis. Mientras el Gobierno ofrecía una Agenda del Reencuentro, la Generalitat abogaba por la autodeterminación. Por ese mismo motivo, el presidente del Gobierno de España ha declarado que se tomará en serio la crisis y quiere resolverla “sin prisa y sin plazos”.

Año y medio después del primer encuentro, los dos Gobiernos ven posible llegar a acuerdos puntuales. A pesar de estar en dos posiciones totalmente opuestas respecto a cómo solucionar la crisis, Sánchez y Pere Aragonès coinciden en que lo importante es el compromiso total de ambas delegaciones por solventar el problema. Junts se ha autoexcluido de la mesa, ya que pretendía que participasen algunos indultados en la mesa de diálogo.

Sánchez ha recalcado que la vía del referéndum de autodeterminación y la amnistía no es posible, la única vía posible desde la posición del Gobierno de España es la que permite la Constitución Española. Ha propuesto un acercamiento social entre los dos Gobiernos para darle prioridad a las principales preocupaciones de los catalanes y el conjunto de españoles.

Mesa de diálogo sin ningún acuerdo.

El separatismo quiere control sobre el territorio, Puyol consiguió expulsar a la Guardia Civil de las carreteras de Cataluña y ahora el próximo reto es conseguir que se vayan de las costas. Busca el control de puntos clave como aeropuertos, carreteras, y líneas ferroviarias, entre otras.

Pedro Sánchez ha explicado que hay reivindicaciones que no pueden concederse, pero en otras sí que se puede avanzar respetando siempre la constitución. “Vamos a necesitar tiempo porque las posiciones están muy alejadas” dijo el presidente de España. No han faltado las palabras de cariño y respeto para la sociedad catalana: “hay muchas cosas que nos unen”, cosas que debemos cultivar y cosechar según las palabras de Pedro Sánchez.

Para la oposición la mesa de diálogo ha sido una “humillación” para el Gobierno. Ayudo ha dicho que la reunión entre Sánchez y Aragonès dinamita la estabilidad institucional y supone una deslealtad nacional. Entienden que el separatismo ha triunfado al conseguir una mesa de diálogo en la que se trata a Cataluña como un Gobierno de igual a igual. La enésima vez que un Gobierno central se vende al separatismo a cambio de tener tranquilidad en Madrid a cambio de los votos. La oposición ve a Sánchez como un rehén del separatismo porque necesitará los votos de ERC en el Congreso de los Diputados para aprobar los presupuestos.

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