La IA está haciendo ganar miles de millones a Wall Street, pero el apalancamiento empieza a preocupar
El auge de la inteligencia artificial (IA), una mayor actividad de los hedge funds y una creciente demanda de financiación han contribuido a que los cinco grandes bancos de Wall Street ingresaran cerca de 67.000 millones de dólares en sus negocios de acciones durante los nueve primeros meses de 2026. Detrás del récord, aparece el problema de que una parte de esa bonanza depende también de cuánto riesgo están dispuestos a asumir los inversores.
Hay una cifra que resume hasta qué punto 2026 está siendo extraordinario para los grandes bancos de Wall Street: 67.000 millones de dólares.
Es aproximadamente lo que las cinco mayores entidades de inversión estadounidenses acumularon en ingresos relacionados con acciones durante los primeros nueve meses del año. La cifra ya supera en unos 7.000 millones el récord que esas mismas entidades habían conseguido durante todo 2025. Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Morgan Stanley concentran cerca del 80% de ese negocio, con unos 52.000 millones de dólares combinados.
A primera vista podría parecer simplemente otra historia sobre el éxito de Wall Street.
Pero detrás de esos números hay algo más complejo.
La inteligencia artificial ha convertido determinadas acciones, especialmente las relacionadas con chips, centros de datos e infraestructura tecnológica, en uno de los grandes campos de batalla de los mercados. Y los hedge funds han aumentado su exposición a esas oportunidades utilizando, en muchos casos, financiación proporcionada por los propios bancos.
Ese mecanismo está generando enormes ingresos para Wall Street.Y también está haciendo que los organismos internacionales miren con mayor atención al riesgo.
Goldman Sachs lidera el nuevo negocio
Goldman Sachs es uno de los ejemplos más claros. Durante el tercer trimestre de 2026, su división de acciones generó 6.400 millones de dólares, un 72% más que un año antes. Pero el dato que más llama la atención no está en la intermediación tradicional, sino en la financiación.
Los ingresos de Goldman procedentes de la financiación de acciones aumentaron un 96% interanual hasta alcanzar un récord de unos 3.370 millones de dólares.
Este negocio forma parte de la llamada prime brokerage, mediante la cual los bancos proporcionan a hedge funds y otros grandes inversores financiación, valores, custodia y otros servicios necesarios para ejecutar estrategias complejas. Goldman señaló que la demanda de financiación de acciones continúa superando la capacidad disponible en el sector.
En otras palabras: los bancos no solamente están ganando dinero porque los inversores compren y vendan acciones. También están ganando dinero financiando a quienes quieren asumir posiciones mayores.
Y ahí aparece la palabra clave de este reportaje: apalancamiento.
¿Qué tiene que ver la IA con todo esto?
La inteligencia artificial no es responsable de cada dólar de los 67.000 millones generados por los grandes bancos. Pero sí ha creado uno de los mercados más activos y concentrados de los últimos años.
El desarrollo de centros de datos, chips especializados, memoria, infraestructura energética y servicios de computación ha provocado una enorme concentración de capital alrededor de un grupo relativamente reducido de empresas.
Para un hedge fund, apostar por estas compañías puede generar beneficios extraordinarios si las cotizaciones continúan subiendo. Pero existe otra posibilidad.
Si el fondo pide dinero prestado para multiplicar el tamaño de su posición y el mercado cae, las pérdidas también pueden multiplicarse. Ese es el funcionamiento básico del apalancamiento financiero.
Un inversor que dispone de 100 millones de dólares y utiliza financiación para controlar activos por 300 millones no está asumiendo el mismo riesgo que alguien que solamente invierte sus 100 millones.
Cuando el mercado sube, el apalancamiento puede amplificar las ganancias. Cuando cae, puede hacer exactamente lo contrario.
El FMI ve un sistema de hedge funds mucho más grande
El contexto explica por qué el Fondo Monetario Internacional está prestando atención.
Según su Informe sobre la estabilidad financiera mundial de octubre de 2026, los hedge funds gestionan actualmente unos 13 billones de dólares en activos, más del triple de los aproximadamente 4 billones registrados en 2013.
Pero el tamaño de sus activos no es la única cuestión. El FMI calcula que la exposición nocional bruta del sector —incluidas posiciones derivadas dentro y fuera de balance— supera los 40 billones de dólares a comienzos de 2026. Esa cifra refleja la magnitud de las posiciones financieras que pueden estar detrás de los activos gestionados.
El organismo advierte que el apalancamiento puede favorecer la liquidez y la formación de precios cuando los mercados funcionan con normalidad. El problema aparece cuando las posiciones están demasiado concentradas y los inversores empiezan a deshacerlas al mismo tiempo.
Entonces puede producirse una reacción en cadena:
- caen las cotizaciones → aumentan las pérdidas → aparecen exigencias de garantías → los fondos venden activos → aumenta la presión vendedora → las cotizaciones caen todavía más.
Y los bancos que financian esas operaciones tampoco quedan completamente al margen.
El caso que encendió las alarmas: Situational Awareness
La teoría tuvo un ejemplo especialmente llamativo durante el verano. El hedge fund Situational Awareness, dirigido por Leopold Aschenbrenner, había construido una enorme exposición a compañías vinculadas con la infraestructura de inteligencia artificial.
En julio, el fondo sufrió una caída del 67% en el valor de su cartera, según una carta enviada a los inversores y revisada por Reuters. El desplome se produjo durante una fuerte venta de acciones relacionadas con la inteligencia artificial y los semiconductores.
La situación obligó al fondo a reducir drásticamente sus posiciones y eliminar su apalancamiento. Una parte importante de su cartera de acciones fue adquirida posteriormente por Citadel. El episodio resulta especialmente relevante porque muestra lo rápido que puede cambiar la ecuación.
Una estrategia que funciona extraordinariamente bien durante meses puede convertirse en un problema cuando las posiciones están muy concentradas y el mercado gira en dirección contraria.
Reuters informó además de que Jane Street, uno de los grandes actores del mercado, sufrió un fuerte impacto relacionado con su exposición a Situational Awareness y a otras posiciones tecnológicas durante el episodio de julio.
Eso no significa que un solo hedge fund haya provocado por sí mismo toda la caída del sector tecnológico.
Sí demuestra, sin embargo, cómo una liquidación forzada puede amplificar los movimientos de un mercado cuando existen posiciones grandes y apalancadas.
Wall Street gana cuando los fondos necesitan financiación
Aquí aparece una de las partes menos visibles de la economía de la inteligencia artificial. Cuando se habla del boom de la IA normalmente aparecen fabricantes de chips, desarrolladores de modelos, gigantes tecnológicos y operadores de centros de datos.
Mucho menos visible es la infraestructura financiera que permite apostar por ellos. Los grandes bancos actúan como intermediarios y financiadores. Prestan dinero, prestan valores, gestionan garantías, ejecutan operaciones, proporcionan servicios de custodia y financiación. Y cobran por ello.
Por eso el aumento de la actividad de los hedge funds puede convertirse en una fuente extraordinaria de ingresos para Wall Street incluso cuando el banco no está apostando directamente por una determinada acción.
Goldman Sachs ya había registrado durante la primera mitad de 2026 un fuerte aumento de los ingresos procedentes de su negocio de financiación de acciones. En el tercer trimestre, esa tendencia se aceleró hasta alcanzar el crecimiento del 96% interanual.
El curioso efecto de una IA cada vez más financiera
Existe aquí una paradoja. La inteligencia artificial está transformando empresas de prácticamente todos los sectores, pero también está modificando la propia estructura del mercado financiero. Los inversores buscan compañías que puedan beneficiarse de la expansión de la IA.
Los hedge funds construyen posiciones alrededor de esas compañías, los bancos proporcionan financiación para aumentar esas posiciones. Y la actividad genera más ingresos para los bancos. El círculo puede resultar muy rentable mientras el mercado acompaña, pero también puede volverse peligroso cuando demasiados inversores están posicionados en la misma dirección.
El FMI identifica precisamente el apalancamiento, las posiciones concentradas y las ventas sincronizadas como algunas de las principales vulnerabilidades del sector de hedge funds.
¿Estamos ante una nueva burbuja?
La respuesta todavía no es evidente. El hecho de que los bancos estén registrando ingresos récord no demuestra por sí mismo que exista una burbuja financiera. Tampoco significa que la inteligencia artificial esté sobrevalorada.
Hay una diferencia entre una tecnología con fundamentos económicos reales y el precio que los inversores están dispuestos a pagar por las empresas relacionadas con ella. Ese segundo elemento puede cambiar mucho más rápido.
El propio episodio de Situational Awareness muestra precisamente esa diferencia: incluso un fondo que mantenía una visión extremadamente optimista sobre la inteligencia artificial tuvo que reducir posiciones cuando el mercado se movió violentamente en su contra. Reuters señaló que, pese a la caída del 67% en julio, el fondo seguía acumulando una ganancia del 80% en el conjunto de 2026 gracias a sus resultados anteriores.
La historia, por tanto, no es simplemente la de una apuesta equivocada. Es la de lo que ocurre cuando una apuesta acertada durante mucho tiempo se encuentra con un mercado que cambia de dirección demasiado rápido.
El riesgo que preocupa al FMI no es solamente una caída bursátil
Una corrección de las acciones tecnológicas sería dolorosa para los inversores, pero no necesariamente supondría una crisis financiera. La preocupación del FMI es más amplia: si diferentes fondos mantienen posiciones similares y utilizan financiación de los mismos grandes intermediarios, una caída brusca puede provocar que muchos intenten vender simultáneamente.
La consecuencia podría ser una pérdida de liquidez precisamente cuando más se necesita. El organismo señala que los hedge funds pueden contribuir a la liquidez y a una mejor formación de precios en condiciones normales, pero que durante episodios de estrés sus características —especialmente el apalancamiento y la posibilidad de ajustar rápidamente sus posiciones— pueden amplificar las perturbaciones.
Por eso el FMI plantea medidas destinadas a mejorar la gestión de garantías, controlar riesgos de apalancamiento y concentraciones y reforzar la gestión del riesgo de contraparte.
La paradoja de 2026: cuanto más dinero mueve la IA, más importante se vuelve vigilar el riesgo
Los 67.000 millones de dólares de ingresos de los grandes bancos cuentan una historia de éxito, ya que la negociación de acciones está generando cifras extraordinarias. La financiación de hedge funds está creciendo y Goldman Sachs está consiguiendo ingresos récord de su negocio de financiación.
Mientras tanto, la inteligencia artificial continúa siendo uno de los principales motores de inversión en los mercados.
Pero los mismos datos cuentan una segunda historia. Cuanto más capital se concentra alrededor de una tendencia, mayor puede ser el impacto de un cambio brusco de expectativas.
Wall Street está ganando dinero con la fiebre de la inteligencia artificial incluso cuando no es necesariamente quien realiza la apuesta final.
La pregunta que queda abierta es qué ocurrirá si algún día los inversores dejan de querer aumentar esas apuestas al mismo tiempo. Porque en ese escenario el riesgo no estaría únicamente en las empresas tecnológicas.También podría encontrarse en la enorme red de financiación que se ha construido alrededor de ellas.
La cifra detrás de la historia
- 67.000 millones de dólares: Ingresos de los negocios de acciones de las cinco grandes firmas de inversión durante los primeros nueve meses de 2026.
- 52.000 millones de dólares: Ingresos combinados de Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Morgan Stanley en sus negocios de acciones durante el mismo periodo.
- 13 billones de dólares: Activos de los hedge funds a comienzos de 2026, según el FMI.
- Más de 40 billones de dólares: Exposición nocional bruta estimada del sector de hedge funds, incluyendo derivados.
- 96%: Crecimiento interanual de los ingresos de Goldman Sachs por financiación de acciones durante el tercer trimestre.
- 67%: Caída registrada en julio por la cartera de Situational Awareness durante el episodio de ventas de acciones vinculadas a la IA.





